Hoy, 28 de septiembre de 2009, es un día que estará muy presente en el corazón de todos los venezolanos. Hoy vivimos cómo José Félix Ribas sigue acompañándonos, inspirando a los jóvenes a hacer Historia, y devolviendo las esperanzas de un país mejor a los no tan jóvenes.
Hoy la Cenicienta se volvió la Grande, la Respetable, la Nuestra... La Vinotinto.
Nuestros muchachos, una vez más demostrando que en Venezuela tenemos con qué, nos brindaron el regalo de ver la primera goleada que propina nuestra selección en un Mundial Fifa, castigando 8-0 a la débil representación Sub 20 de Tahití, en cuyas caras de frustración pudimos reconocer muchos de nuestros rostros que, en otras épocas, veían destruidas sus aspiraciones de cualquier buena actuación en la cancha.
Gol a gol reímos, brindamos, confiamos.
Gol a gol vibramos y vivimos; soñamos, aún incrédulos de estar en la segunda fase del torneo, con un futuro Gigante.
Horas más tarde, otra noticia maravillosa:
La solidaridad, la firmeza, la unión, la exigencia de nuestros estudiantes, dieron su primer fruto: Julio Rivas está en Libertad.
¿Cómo describir el orgullo de esta simple criolla, al escuchar de la voz de este valiente estudiante lo siguiente: "No salí en libertad, o en una libertad a medias, para irme a ver televisión en mi casa"?
El muchacho se unió de inmediato a la huelga de hambre que algunos estudiantes hacen desde hace cinco días, para exigir la liberación de los presos políticos y la presencia de los organismos internacionales de Derechos Humanos para que revisen el caso de Venezuela.
Sí, José Félix está vivo, y esta tierra cada vez es más Grande y Hermosa, y una vez más sus estudiantes, sus jóvenes, su futuro, dan la cara y demuestran que están a la altura del reto que les espera.
¡Que vivan nuestros jóvenes!
Y que vengan muchos 29 de septiembre más.

